Santillana del Mar, en Cantabria, España, es una verdadera joya que parece detenida en el tiempo. Este pintoresco pueblo, a menudo llamado el «pueblo más bello de España», es una ventana al pasado que te transporta a una época medieval y te envuelve con su encanto histórico y arquitectónico. En este artículo, te llevaremos a través de los tesoros que puedes descubrir en Santillana del Mar.

La Colegiata de Santa Juliana: Una Joya Románica

El corazón de Santillana del Mar es la impresionante Colegiata de Santa Juliana, una obra maestra del estilo románico. Esta iglesia, construida en el siglo XII, es uno de los tesoros más importantes de Cantabria. Admira sus columnas decoradas, sus arcos elegantes y su impresionante retablo mayor. La colección de arte sacro que alberga en su interior es impresionante.

Callejuelas empedradas y Palacetes

Caminar por las estrechas calles adoquinadas de Santillana del Mar es como dar un paseo en el tiempo. A lo largo de estas callejuelas, encontrarás palacetes y casonas señoriales que datan de siglos pasados, cada uno con su propia historia y encanto. No te pierdas el Palacio de Velarde y el Palacio de Mijares, dos ejemplos notables.

El Museo de Altamira: Arte Prehistórico

A poca distancia de Santillana, se encuentra el Museo de Altamira, un lugar fascinante que alberga réplicas de las famosas pinturas prehistóricas de la Cueva de Altamira. Estas pinturas rupestres son Patrimonio de la Humanidad y ofrecen una visión única de la vida en la prehistoria.

La Plaza Mayor y los Cafés

La Plaza Mayor de Santillana del Mar es el lugar perfecto para relajarte y disfrutar de la atmósfera tranquila. Aquí encontrarás cafés y restaurantes donde puedes degustar la cocina local y disfrutar de las vistas.

Playa de Santa Justa: Belleza Natural

A pocos kilómetros de Santillana, la Playa de Santa Justa ofrece una escapada a la naturaleza. Esta playa de arena dorada y aguas cristalinas es un lugar ideal para tomar el sol y disfrutar del mar Cantábrico.

Gastronomía Cántabra

La gastronomía cántabra es una delicia para el paladar. No dejes de probar platos como el cocido montañés, el pescado fresco y los sobaos pasiegos, un postre regional delicioso.